Así es como se desarrolla el cerebro de tu hij@ y cómo las experiencias impactan en el mismo.

07.10.2019

En sus primeros seis años de vida su cerebro se encuentra en pleno desarrollo y la genética juega un papel importante, dando las pautas para el desarrollo de cada infante; sin embargo, la experiencia es lo que impulsa su aprendizaje.

Sí durante este periodo de tiempo (0-6 años) no tienen ciertas experiencias, como los son el explorar nuevas texturas, comunicarse con otras personas, recibir y dar muestras de afecto, tener espacios de juego libre, pintar o colorear, probar nuevos sabores, actividades al aire libre como correr, saltar y trepar, su cerebro puede no desarrollarse a su máximo potencial. Nelson, Furtado y Zeanah (2009), comentan que cuando un pequeño no recibe la estimulación en ese periodo de tiempo, su desarrollo se puede ver afectado de manera significativa y en otros casos permanente.



Su desarrollo neural

El desarrollo neuronal se da por medio de las conexiones que hacen unas neuronas con otras, a esto se le llama sinapsis.

Los recién nacidos sobre-producen neuronas, y esta sobreproducción continúa durante los primeros años de vida, a lo que se le denomina, periodos sensibles, que hace referencia a que muchos aspectos del desarrollo sensorial, motor, cognitivo, lingüístico y socioemocional dependen de las experiencias que ocurren durante períodos de tiempo particulares, que es cuando los pequeños tienen un gran potencial para ese aprendizaje.

Señales que pueden indicar una estimulación insuficiente en tu hij@:

En ese caso si tu pequeño no está recibiendo una estimulación suficiente, con en base en las experiencias que tiene día con día podría presentar:

  • Dificultades o retraso en su desarrollo motor (caminar o gatear)
  • Ser un niño pasivo que no le interesa explorar
  • Dificultad para relacionarse con otros niños
  • Conductas agresivas como golpes y mordidas sin razón a aparente
  • Retraso o dificultades en su lenguaje

Esto quiere decir que con el tiempo las sinapsis que no fueron estimuladas y que para los niños no son útiles, se pierden o podan, este es un proceso que depende en gran medida de la experiencia. Conforme pasan los años, el número de neuronas disminuirá y el cerebro irá perdiendo flexibilidad y plasticidad, para irse especializando en las conexiones que si se utilizan por las actividades que practica el pequeño en su día a día; siendo más difícil para tu pequeño adquirir los conocimientos y habilidades que no practica.

Un ejemplo clave es: El lenguaje.

Bien sabemos que cada letra tiene sonidos específicos y los niños al escuchar a los adultos comienzan a imitarlos y aprenderlos para después comunicarse también.

Quizás te habrás dado cuenta que a los extranjeros se les dificulta pronunciar la letra "R", eso pasa porque durante su infancia no escucharon ni imitaron este sonido y ahora en su adultez les es más complicado logarlo.

A continuación te compartimos una actividad que ayudará al desarrollo del lenguaje de tu hij@.


Actividad eli. Lo que puedes hacer si tu hijo no pronuncia bien la "R":

Recomendada para: niños y niñas entre 0 y 6 años.

En este caso, para mejorar la articulación del fonema "R" (simple) te sugerimos ejercicios de lengua como los siguientes:

  • Ponle a tu hij@ bigotes de leche/chocomilk y pídele que se lo quite con la lengua
  • Que se ponga migajón por detrás de los dientes de arriba y lo detenga/empuje con la lengua hasta que lo deshaga.

Con estas dos actividades mejoraremos la movilidad de la lengua y así será más fácil para tu hij@ pronunciar las palabras que tengan el sonido R. ¡Diviértanse!

En general con esto estarás generando experiencias que impactarán positivamente en el desarrollo neuronal de tu pequeño, que además al realizarlo tú con él/ella, fortalecen su vínculo afectivo padre/madre-hijo y generas una experiencia significativa para él/ella.

Con cariño: eli


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Bibliografía:

Nelson, C.A., Furtado, E.A., Fox, N.A., & Zeanah, C.H. (2009). The deprived human brain. American Scientist, 97, 222-229.