La inteligencia emocional en tu hijo: tú eres su primer profesor.

26.12.2019

Me gustaría primero decirte que la inteligencia emocional es la capacidad de identificar las emociones y poder asimilarlas. Esto a nivel totalmente personal, lo que significa que de esta manera podremos tener mejor control de ellas, y así tomar mejores decisiones al actuar y pensar. Luego, a nivel de nuestras relaciones, poder hacer lo mismo con las demás personas, en otras palabras: tener empatía para identificar cómo se siente la otra persona, o incluso entender su punto de vista u opinión acerca de algún tema.

Tenemos que tener claro que todas las emociones tienen un propósito, porque son un mensaje que queremos transmitir como seres humanos, y una vez que se cumple el mismo, esa emoción desaparece y se sigue con lo del día.

Pero ¿pasa lo mismo con tu hijo?

La respuesta es sí. El desarrollar la inteligencia emocional durante la primera infancia permite que tu hijo se conozca a sí mismo, teniendo seguridad y autonomía ante sus acciones y pensamientos, lo que le facilita relacionarse con otros niños de su edad de manera positiva, saber cómo resolver conflictos y crear sus propios juegos.

Jhon David desde Unsplash.com
Jhon David desde Unsplash.com

Para favorecer el desarrollo de la inteligencia emocional es importante que platiques con tu pequeño sobre cómo se sintió al ir a la escuela o al jugar en el parque.

Escucha sus palabras y ayúdale a ponerle nombre a sus emociones (feliz, triste, tranquilo, etc.), de esta manera le enseñas a relacionar las emociones con las cosas que vive en su día a día.

En su artículo del 2017, Bau Díaz, nos menciona los siguientes componentes de la inteligencia emocional:

  • Identificar y diferenciar las emociones, propias o en los demás. "me siento frustrado" "se ve tranquilo".
  • Utilizar las emociones, al tomar mejores decisiones, solucionar un problema o relacionarte con otra persona.
  • Comprender las emociones, diferenciar las emociones y saber que me hace sentir de esa manera. por ejemplo, la tristeza puede ser resultado de una pérdida, la alegría puede surgir al llegar a una meta.
  • Controlar emociones, una vez que se identifican, se habla de poder prevenir o modificar la respuesta a una emoción, ya sea positiva o negativa para poder tomar una mejor decisión y responder de la mejor manera posible ante esa emoción, y hacer algo que después nos podamos arrepentir.
  • Motivación, ese control emocional te permite dirigir esa emoción a un objetivo y no solo poner atención en el obstáculo, en este caso actuar de forma positiva para lograr la meta.
  • Reconocer las emociones de otro, es decir empatía, al prestar atención a los gestos o actitudes del otro para reconocer sus emociones e identificarnos con esa persona.
  • El control de la iteración social, es el poder interactuar y relacionarnos con otra persona siendo consciente de mis emociones, escuchar y reconocer las emociones de esa persona.

Actividad eli

De 2 a 6 años

Es importante tener mucha comunicación en familia y darle información fácil de entender a tu hijo para conocer y diferenciar sus emociones y las de las demás personas.

Ahora sí, esta actividad será muy fácil y divertida:

  • Toma varias hojas/pedazos de papel y con ayuda de nuestra guía básica de emociones con emojis dibuja caritas que muestren distintas emociones.
  • Ponlas en el piso y pídele a tu hijo que te entregue una carita "¿Cuál de estos está feliz?" pregúntale de todas las emociones, para aumentar la dificultad aumenta la cantidad de emociones. Puedes iniciar con las primeras 4 opciones de la guía.
  • Conforme te las vaya entregando puedes pedirle que haga la expresión de esa emoción. Actúala con él/ella.

Tal como lo dice el título "tú eres su mejor profesor" que le puede enseñar a manejar sus emociones. Recuerda que los niños aprenden observando e imitando, es por eso que para que ellos desarrollen su inteligencia emocional y el control de sus emociones, muéstrales con tu ejemplo, teniendo en su entorno actividades cómo:

  • Leer cuentos, observar cómo se siente cada personaje.
  • Imitar o actuar los sentimientos frente al espejo, nombrando las diferentes emociones (alegría, furia, disgusto, miedo o tristeza).
  • Mostrándole con tu ejemplo como se manejan correctamente las emociones, sin lastimar a nadie al dar abrazos de alegría, respirar profundo o alejarse cuando uno está molesto o llorar si te sientes triste.

Con la práctica de estas actividades lograrás que tu hijo aprenda la forma correcta de expresar sus emociones y sentimientos, al hacerlo también empezará a identificar las emociones en sí mismo y en los demás, logrando ser empático y social al mismo tiempo que fortalecen su vínculo afectivo padre/madre-hijo.

Con cariño,

eli.