El apego seguro: ¿Qué es y cómo lo puedes desarrollar con tu hijo?

28.10.2019

En el artículo de esta semana hablamos acerca la importancia de que los papás estén involucrados en los procesos de desarrollo y crianza de sus pequeños, ya sea que realicen actividades y juegos junto a sus pequeños, les den muestras de cariño, se interesen por su alimentación y salud etc... dicho en otras palabras, que desarrollen un vínculo afectivo seguro con sus pequeños.

Y para poder entender mejor sobre el apego o vínculo afectivo, comenzaremos por definir que es un apego.

Según Bowlby nos dice que es "[...] crear fuertes lazos afectivos con determinadas personas en particular (Bowlby, 1977).

En dicha teoría sobre el apego establecida por el mismo Bowlby, se explica que cuando un niño está apegado a, o que tiene apego a alguien, está dispuesto a buscar la proximidad y el contacto con esa persona o cosas en situaciones, que para el pequeño son de riesgo; por ejemplo: cuando está asustado, cansado o enfermo.


Tipos de apego

De la sensibilidad y respuesta a necesidades

Oliva (2014), cita a Schaffer y Emerson, quienes durante los años sesenta realizaron una serie de observaciones a 60 bebés y sus familias durante los dos primeros años de vida, concluyendo que el tipo de vínculo que los niños establecían con sus padres dependía fundamentalmente de la sensibilidad y capacidad de respuesta del adulto respecto a las necesidades del bebé.

Y Mary Ainsworth (1967), encontró información para el estudio de las diferencias en la calidad de la interacción madre-hijo y su influencia sobre la formación del apego. Ainsworth encontró tres patrones principales de apego:

Patrones de apego

  • Niños de apego seguro; son capaces de explorar en entornos desconocidos, ya que su cuidador le da la seguridad y confianza de que está ahí para protegerlo. En la ausencia del cuidador el pequeño lloraba poco y se mostraba contento cuando regresaba su mamá.
  • Niños de apego inseguro; en estos pequeños se observa que en ambientes desconocidos llegan a llorar incluso cuando están en brazos de sus madres. ya que las madres de estos niños se habían mostrado relativamente insensibles a las peticiones del niño haciendo que los niños se mostraran inseguros.
  • Niños que parecían no mostrar apego ni conductas diferenciales hacia sus madres. En el hogar, las madres de estos niños habían actuado de forma inconsistente, se habían mostrado sensibles y cálidas en algunas ocasiones y frías e insensibles en otras.

La genética del comportamiento, ha demostrado que las diferencias en las relaciones de apego, son causadas sobre todo por la crianza, más que por la naturaleza, ya que la teoría del apego muestra que, los niños que han establecido una relación positiva de apego hacia uno o ambos de sus progenitores deberían estar en condiciones de utilizarlos como base segura para así explorar el entorno.

Sigue trabajando en el vínculo y apego de tu pequeño. Realizando las actividades que a continuación te compartimos podrás desarrollar un apego seguro con tu hijo.


Actividad eli: 3 formas para desarrollar un apego seguro con tu hijo
Edad recomendada del infante: entre 0 y 6 años.

Estas actividades te ayudaran a fortalecer el vínculo que ya tienes con tu pequeño y así desarrollar un apego seguro.

En este caso, estimularás la curiosidad y ganas de aprender cosas nuevas de tu hijo así que te sugerimos lo siguiente:

  • Tu bebé ya se interesa por los que pasa a su alrededor.

Llévalo de paseo y platícale lo que está viendo. Por ejemplo "¿Ves hijo? ese es un árbol, tiene hojas verdes y es muy alto".

  • Jugaremos a los exploradores.

En el jardín, casa o parque, dile a tu hijo que busque objetos o plantas que no sabe que son y te pregunte, recuerda que está en su naturaleza el explorar y como adultos nos toca mostrarles y enseñarle cosas nuevas.

  • Por último, vamos a trabajar la expresión corporal.

Plantéale diferentes situaciones y pregúntale ¿qué haría sí fuera un artista?, y sí fueras un yoyo ¿cómo te moverías?, sí fueras un conejo ¿cómo te moverías?, sí fueras un gusanito, ¿cómo te moverías?, sí fueras una serpiente ¿cómo te moverías?, sí fueras una abeja ¿Cómo bailarías?

Mami, papi o cuidador: se te ocurre otro tipo de movimiento corporal que pueda imitar, ¡pregúntaselo!

Al interactuar de esa manera con tu hijo, estás logrando que se interese por el mundo exterior y al mismo tiempo creas un vínculo emocional entre ustedes dos, desarrollando un apego seguro con tu pequeño.

Con cariño eli.